![]() |
|
|
|
|
|
La eyaculación precoz |
|
La característica fundamental de la eyaculación precoz es que el varón carece de un control voluntario adecuado sobre su eyaculación, con el resultado de que llega al clímax antes de tiempo. En la mayoría de los casos es una fuente de frustración y aflicción, y puede a veces afectar no sólo la vida sexual de la pareja, sino todos los otros aspectos de la relación. Los varones que no padecen esta disfunción ejercen el control de su eyaculación de manera natural, relajados, y esto les permite sentir intenso placer. Los afectados, en cambio, luchan interiormente para resistirse a la eyaculación con enorme esfuerzo, y por eso se tensionan y no disfrutan. Al eyaculador precoz puede identificárselo por sus conductas: suele ser una persona que come muy rápido, que es muy ansiosa, a quien le transpiran las manos y que no sabe darse tiempo para nada. Un eyaculador precoz suele tener una ansiedad desmedida: a menudo está tan preocupado por satisfacer a la mujer y por su performance en la cama que no entra en contacto con sus sentimientos ni con su cuerpo. Esta ansiedad puede conducirlos a un círculo vicioso de miedo al fracaso, fracaso y mayor ansiedad. Las conductas defensivas que este problema dispara en los varones cuya autoestima no es suficientemente sólida puede llegar a ser más perjudicial para sus relaciones con las mujeres que la propia afección. El orgasmo del varón consta de dos fases: la emisión y la eyaculación. La emisión es una breve contracción de los músculos de los órganos reproductores masculinos, que expulsan el semen almacenado en las vesículas seminales y lo conducen hasta un pequeño depósito en la base del pene. Una vez allí, el semen está listo para ser expulsado; entonces el varón percibe una sensación interna particular conocida como “inevitabilidad eyaculatoria”, que es la señal de que el mecanismo de descarga ya se ha disparado y no puede detenerse. La emisión va seguida de la eyaculación. La eyaculación, al igual que otras funciones del cuerpo como la orina, el habla o la motricidad, se encuentra normalmente bajo control voluntario. Como no se nace sabiendo controlar ninguna de estas funciones, el tratamiento más frecuente para la eyaculación precoz apunta a enseñar a percibir el instante de la inevitabilidad eyaculatoria y poder controlarla. Dos técnicas conductistas han logrado buenos resultados en eyaculadores precoces aumentando el nivel de percepción de sus sensaciones: El apretón del pene enseña al varón a focalizar su atención en las sensaciones peneanas. La técnica indica que, cuando el hombre esté a punto de eyacular, su pareja apriete fuertemente el pene con la mano para hacerle perder parcialmente la erección. La técnica de la parada-arranque consiste en que el varón interrumpa sistemáticamente la estimulación que la pareja ejerce sobre su pene justo antes de llegar al orgasmo.
|
|
|
|
home
| fotos y videos | relatos
| top 10 | el
caramelito |